Con menos casos en las últimas dos semanas, la tasa de positividad cayó al 38%
En septiembre superaba el 60%. Influye que se testea más y se subsanó el delay en la carga de negativos. Pero el factor clave es la baja de contagios.

Por fin, la tasa de positividad empezó a ceder. Ocurre tras un arranque de primavera durísimo para los sistemas sanitarios de varias provincias, donde la veloz proliferación del coronavirus y el bajo número de testeos que se registraban llevó la positividad a un porcentaje astronómico, de más del 60%. La tendencia ahora cambió: mientras el promedio semanal a mediados de octubre ya había mostrado una caída leve (54%), esta semana se ubica por debajo del 38%. Con una cucharada de optimismo, la tendencia seguirá así, cayendo, en línea con otro dato mucho más alentador, que uno teme nombrar por miedo a echarlo a perder: los casos de coronavirus están bajando.
La cuenta es obvia: menos casos, menor positividad, ya que ese indicador refleja la cantidad de personas que dan “coronavirus positivo” en un día (o en una semana, según cómo se mire) sobre el total de tests hechos (otra vez, en un día o en una semana).
Si bien está en el aire que se testea más y que se subsanó el problema informado por este medio de los diagnósticos negativos que no se cargaban en el SISA por falta de tiempo y/o de recursos humanos, nada es tan lineal. La baja reportada, en realidad, se debe tanto a que se hacen más tests (en comparación a unos meses atrás) como a que, por fin, hay menos infectados en la Argentina. Volveremos sobre este punto.
En cuanto a afirmar que a nivel nacional estamos bajando del mítico pico de contagios, decirlo parece al menos jugado. Es una tendencia recién nacida, de solo dos semanas. Pero las cifras son clarísimas. Solo haría falta no arruinarlas con descuidos evitables en reuniones sociales, sin las medidas de protección conocidas por todos.
En la semana que terminó el 22 de octubre, el promedio de nuevos casos de Covid era casi 15.000. La semana siguiente fue 12.900, 13,8% menos. Y la siguiente, es decir, estos últimos siete días, hubo 9.300 casos promedio, o sea, 26,7% menos que la semana anterior.
Para Jorge Aliaga, físico investigador del Conicet, ex decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, actual secretario de Planeamiento de la Universidad Nacional de Hurlingham y un inquieto de las estadísticas del Covid-19 en el país, esta baja “fue una sorpresa”.
“Es claro que está bajando y parece que va a seguir así. Me sorprendió, no tanto la baja como la forma abrupta de la baja de contagios. Por un lado, en sitios como el AMBA, los testeos están bajando simplemente porque hay menos casos. O sea que baja la positividad y los casos, las dos cosas a la vez. Pero, en los últimos días, en lugares donde el coronavirus crecía muy fuerte, dejó de crecer”, apuntó.
Los ejemplos son Santa Fe, “que había llegado a tener más de 2.000 casos diarios la semana anterior, y ahora está en 1.700 a 1.500. Córdoba había tenido días de 2.000 o 1.800 y ahora está un poquito arriba de 1.000. Mendoza, lo mismo. Tucumán, tenía 1.500 y por debajo de 1.000. El único lugar con muchos casos, pero pareciera que estuvieron cargando casos atrasados es Neuquén”, señaló Aliaga.
Más difícil es comprender casos como el de Jujuy, donde la baja de contagios vino siendo realmente abrupta, tanto que despierta sospecha: “Habrá que investigar qué pasó ahí... si no fue un fenómeno al borde de la inmunidad de rebaño, con el virus circulando muchísimo -como en algunos barrios populares- y generando una mortalidad que quizás todavía no terminó de registrarse”.
(Fuente: Clarín)